FC BARCELONA
Nuñez: 10 días para ingresar en prisión
El expresidente del FC Barcelona no podrá evitar su entrada a la cárcel después de que la Audiencia de Barcelona haya desestimado su recurso

Nuñez tiene 10 días para entrar en prisión
SPORT.ES
6-11-2014 | 10:44 H.
La Audiencia de Barcelona ha desestimado el último recurso presentado por el expresidente del FC Barcelona José Luis Núñez para evitar entrar en prisión para cumplir su condena de dos años y dos meses por el "caso Hacienda" y le ha dado un plazo de diez días para ingresar en la cárcel.
En un auto, que es firme, la sección novena de la Audiencia rechaza la petición de Núñez para que se suspenda su ingreso en prisión a la espera de que el Gobierno resuelva sobre su indulto, al entender que esa medida de gracia tiene nulas perspectivas de prosperar y que el condenado no es "una persona rehabilitada" al no haber mostrado muestras de arrepentimiento.
La sala, de acuerdo con el criterio de la Fiscalía, ha dado un plazo de diez días a Núñez, que fue presidente del FC Barcelona entre 1978 y 2000, para ingresar voluntariamente en la cárcel para cumplir la condena de dos años y dos meses que le impuso el Tribunal Supremo (TS) por sobornar a inspectores de Hacienda para que hicieran la vista gorda en sus revisiones tributarias.
El auto reitera los argumentos que la sala ya esgrimió en la primera resolución en que ordenaba a Núñez entrar en la cárcel y, además, resalta que el condenado "no ha dado la menor muestra de arrepentimiento o de contribución", como lo demuestra el anuncio que esta semana ha publicado en la prensa defendiendo su inocencia.
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La cárcel curte a los corruptos
Los políticos condenados en Palma asumen el nuevo régimen que les toca cumplir en la prisión, pero no todos aceptan de la misma forma su condición de presos
09.11.2014 | 06:50
J.F. Mestre "Lo mejor que puede hacer un político corrupto que está en la cárcel es acostumbrarse al régimen de prisión y dejar que el tiempo pase lo más rápido posible". Un funcionario de la cárcel explica que los políticos de la prisión de Palma, tanto mujeres como hombres, se caracterizan por su buen comportamiento. Los hay que les cuesta más asumir que han perdido todo el poder que pudieron acumular en un momento determinado de su carrera profesional, pero que ahora son un preso más. Y que en la cárcel no cuenta lo que fuiste, sino lo que eres, es decir, se convierten en reclusos comunes, igual que un atracador o un vendedor de drogas.
La cárcel de Palma dispone de un módulo de respeto donde se encuentran todos los políticos varones que han sido condenados por casos de corrupción. Ahora mismo, se juntan en el mismo módulo Bartomeu Vicens (el más veterano), Francesc Buils, Miquel Nadal, Antoni Rebassa o Kurt Viaene.Salvo el último, el resto fueron altos cargos de Unió Mallorquina.
Poco datos trascienden del día a día de estos políticos que están en la cárcel. Lo único que se conoce de ellos es a través de las visitas que reciben o lo que cuentan cuando salen en dirección al juzgado, porque a alguno aún le quedan casos pendientes. El que mejor ha aceptado la nueva vida es, sin duda, Francesc Buils. Mucho antes de que ingresara, en el verano de 2013, llevaba meses haciéndose a la idea de que en breve se convertiría en un preso. Y ello le ha ayudado a acostumbrarse al régimen penitenciario. Buils, por su carácter natural, nunca ha tenido problemas para entablar amistad. Y en la cárcel se ha demostrado. No tiene dificultades para mantener una buena relación con los otros presos, aunque no sean políticos, y aprovecha las horas para hacer deporte y para ponerse a dieta. Ya no sufre el exceso de peso que padecía en los últimos años y el estricto régimen que sigue se le nota. Ha vuelto a practicar el deporte que más conoce, que es el baloncesto. Entrena y arbitra partidos y mientras está en la celda aprovecha las horas para leer. Amigos suyos aseguran que desde hace algunas semanas está sufriendo un bajón moral. Le obsesiona la idea de saber los años que le restan por cumplir, porque todavía le quedan varios juicios por resolver.
Sabe que le van a condenar, pero desconoce a cuántos años. Por ello, quiere marcar en su mente un horizonte que determine la fecha en la que saldrá de prisión. Busca desesperado llegar a un acuerdo con la fiscalía y que se determine los años que debe seguir en prisión.
Miquel Nadal también se ha hecho a la idea de que estará una larga temporada en la cárcel y que debe asumir cuanto antes que ahora mismo es un preso con una larga pena por cumplir. No ha sufrido ningún problema de convivencia y se le han encargado tareas de responsabilidad, como es el control del economato. Como Buils, ha retomado el ejercicio físico y se dedica al atletismo. Es complicado que vuelva a competir, al menos de momento, pero cada vez que tiene la oportunidad practica este deporte. Le ayuda a pasar las horas. También dedica muchas horas a la lectura, sobre todo cuando está en la celda.
Antonio Alemany no es político, pero está en la cárcel por un caso de corrupción. El periodista no está en el módulo de respeto. Desde que ingresó el pasado mes de septiembre por sus negocios ilegales con Matas se encuentra en la enfermería de la cárcel. El motivo es una lesión en un hombro. Está a la espera de que se le clasifique y no tardará mucho en salir. Mientras tanto, sigue estudiando y escribiendo. Aún se plantea alternativas para demostrar su inocencia, porque no acepta que se le haya declarado culpable.
Otro político que también está aprovechando las horas en la cárcel es el exconseller de ComercioJosep Juan Cardona, que está en Eivissa. Es el preso más conocido de la isla y el político condenado a una pena más elevada por corrupción. Es el encargado de la biblioteca, donde pasa horas y horas. Ha perdido tanto peso que es casi irreconocible.
Las políticas corruptas viven todas en el mismo módulo y se mezclan con reclusas condenadas por delitos comunes. Maria Antònia Munar es la más conocida y la que está ejerciendo una mayor influencia entre el resto de presas. Todas le tienen un respeto especial, no solo porque fue la política más influyente de Balears, sino por su capacidad de liderazgo. Pero Munar sigue muy triste. Y aunque sus amigos y familiares intentan darle ánimos, sigue sin aceptar su nueva condición.
En cambio, Antònia Ordinas, antiguo alto cargo de la consellería de Cardona, está afrontando su etapa penitenciaria con un gran optimismo. Entre los funcionarios, es la más valorada porque siempre se muestra dispuesta a ayudar. El ejemplo es que ha enseñado a leer a varias presas que no sabían y ello se agradece en la cárcel. Precisamente por su actitud y buen comportamiento saldrá pronto.

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