El violín Stradivarius
El violín Stradivarius
Nadie sabe por qué los luthiers más dedicados nunca han podido crear violines que suenen como los que hacían en la ciudad Cremona —donde Andrea Amati inició la edad de oro del instrumento, a mediados del siglo XVI— Giusepe Guarneri del Gesù (1698-1744) y, sobre todo, su vecino Antonio Stradivari (1644-1737). Un estudio de la Universidad Nacional de Taiwán (UNT), publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, cree haber resuelto el misterio: la combinación del paso del tiempo, la transformaciones que la vibración de las cuerdas produce en la madera y —la mayor novedad— el uso baños químicos en las planchas de arce, pícea y sauce le dan al Stradivarius ese sonido inimitable.