Descubierto en Jerusalén un lugar de decapitación que revela la sangrienta crueldad de los asmoneos
El hallazgo, del siglo I a.C., pone de relieve los textos históricos sobre ese reinado. En el enterramiento colectivo hay restos de hombres, mujeres, niños y fetos

Jerusalén
El macabro hallazgo de una fosa común, en el centro de Jerusalén, con decenas de cuerpos decapitados ha puesto una vez más de relieve cómo la dinastía asmonea —descendientes directos de los macabeos— gobernó con mano de hierro el reino judío que sus ancestros lograron independizar de los seléucidas.En la parte trasera del edificio de la municipalidad de Jerusalén, en pleno centro de la Ciudad Santa, en el barrio denominado Complejo ruso, los arqueólogos han encontrado, durante las excavaciones de una antigua cisterna, los cuerpos de decenas de víctimas del rey asmoneo Alejandro Janeo (103-76 a.C.). “Sacamos de la fosa más de 20 vértebras de cuellos cortados por una espada”, asegura Yossi Nagar, antropólogo de la Autoridad de Antigüedades de Israel. “Descubrimos en la fosa cuerpos y partes de cuerpos de niños y adultos, mujeres y hombres, que probablemente fueron víctimas de una brutal masacre”, dice Nagar en declaraciones al diario local The Times of Israel.
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