Las grabaciones que prueban el amaño del Valladolid-Valencia: "Había siete jugadores del Valladolid comprados"
Los pinchazos de la 'operación Oikos' destapan los planes para "determinar" el resultado del partido que decidió la última plaza de Champions. Aranda y Bravo pactaron el resultado con parte de la plantilla del Valladolid para apostar, según el juez

- Encuentro. La reunión sospechosa entre Raúl Bravo y Borja
- La investigación. El Huesca - Valencia, también investigado por presunto amaño
- Manuscrito.Operaciones por 125.000 entre el presidente del Huesca y los cabecillas
- En el vestuario del Huesca. "Hay un pacto de caballeros"
«Mira, hermano, que gana primera y segunda parte el Valencia, ¿vale?». «Había siete jugadores comprados, nada más». Son algunas de las frases pronunciadas por Carlos Aranda, uno de los implicados en la operación Oikos, e interceptadas por la policía en las escuchas telefónicas, según refleja la transcripción de las mismas a la que ha tenido acceso EL MUNDO. Las conversaciones, unidas a otros indicios, contactos entre futbolistas y citas de los implicados, llevan a los investigadores a la conclusión de que el resultado del partido entre el Valladolid y el Valencia (0-2), en la última jornada de LaLiga, en el que se decidió la cuarta plaza para jugar la Champions, habría estado amañado.
El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca tiene en su poder seis meses de intervenciones telefónicas a los principales implicados en la trama de amaños. La tesis de la investigación, asumida por el instructor, es la siguiente: «Al parecer, el resultado pactado fue la victoria del Valencia CF en la primera parte y la victoria final del mismo equipo, pronóstico éste que efectivamente se cumplió con la ayuda de jugadores del Valladolid. Por su parte, Carlos Aranda Reina y Raúl Bravo Sanfélix hicieron apuestas deportivas en la línea con el resultado previamente pactado». El «amaño» habría sido realizado de «forma concertada con Borja Fernández Fernández», capitán del Valladolid, a cambio de un pago que, según la documentación judicial, estaría pendiente de realizarse o de acreditar con pruebas.
El instructor destaca este encuentro «por su trascendencia» por encima de otros que fueron alterados por la trama, como el Huesca-Nàstic de la temporada 2017-18, y atribuye el plan supuestamente delictivo a Aranda y al también ex futbolista Raúl Bravo. Ambos, según la tesis del juez, se lucraban realizando apuestas millonarias al conocer de antemano el resultado y repartían los beneficios entre los jugadores que, como el caso descrito anteriormente, se habrían dejado perder.
El juez sitúa como pieza clave a la hora de «condicionar» y «predeterminar» el amaño del partido Valladolid-Valencia al ya ex capitán del equipo pucelano, Borja Fernández. Este futbolista disponía, a juicio del instructor, de una «posición privilegiada para proponer e influir sobre todos o algunos jugadores».
De ahí que, tal y como desveló este periódico la pasada semana, «Bravo se desplazara a Valladolid», donde se reunió dos días antes del encuentro con Fernández en el Bar Corinto, propiedad de este último. El juez señala incluso que Bravo llegó a mantener, ya en el mes de enero, una «reunión en las oficinas del club, sin que se haya conocido el resultado» de la misma.
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