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Por ÍTALO PISANI ipisani@rionegro.com.ar
Un regalo de 43.143.000 pesos no es para despreciar. Sobre todo si viene del Estado, sin reclamo de rendición y con la sola condición de que se distribuya entre todos los cuarteles de Bomberos de Río Negro que dan lástima con sus autobombas añosas, paquidérmicas para reaccionar ante emergencias.
No cabría esperar otra cosa que un clima de euforia frente a tanto maná caído del cielo: el millonario aporte a la Federación del fondo de renegociación de los contratos hidrocarburíferos. "Una reparación histórica tras décadas de abandono oficial".
Sin embargo, hay atmósfera revuelta entre las asociaciones. Diez cuarteles ventilaron su bronca en la última asamblea de la Federación por el "inequitativo y arbitrario" criterio de repartición de las unidades que se compraron en Holanda.
Factura de exportación de la ignota sociedad uruguaya. Es por una autobomba de 20 años de antigüedad.
La mayoría imaginó una aritmética tan simple como ecuánime: 43 millones dividido 36 cuarteles: 1.200.000 para cada uno. No es lo que van a recibir. Por las facturas que están asomando tímidamente, se advierte que sólo Cipolletti se llevaría cuatro unidades por un total de 5.100.000 pesos. Una de ellas es un descomunal hidroelevador modelo 2008, con un brazo apto para sofocar un incendio a una altura de 11 pisos, que costó casi cuatro millones de pesos. La mayoría de los cuarteles reciben autobombas de mayor antigüedad valuadas en 456.000 pesos cada una, junto a camionetas 4x4 y algún que otro cisterna.
Además de la inequidad, surge una extraña triangulación cuando se pone la lupa sobre los comprobantes del gasto.
El importador –Federico Hinz– no ofrecería mayor duda, pues se trata de un conocido empresario argentino, representante de una firma holandesa de camiones de bomberos: Kronenburg.
Pero las facturas son emitidas por una ignota firma llamada Reditrans SA, con domicilio en Colonia 981 ap. 305 de Montevideo, Uruguay. En esa misma oficina funcionan al menos otras 22 sociedades (ver recuadro). En el 2000, una de ellas fue investigada por agencias de Estados Unidos ante la sospecha de que podría tener vinculación con el lavado de dinero de la droga procedente del Cártel de Juárez. "Yo tampoco conozco la denominación de la factura de importación. Se hace en Uruguay, no sé por qué...", admite el presidente de la Federación de Bomberos rionegrina, Aníbal Tortoriello, a punto de asumir como intendente de Cipolletti.
Tortoriello tuvo la delicadeza de pedir disculpas en la última asamblea que le cuestionó una arbitraria distribución de las unidades. Las quejas provinieron de las cuatro asociaciones de Bariloche, General Roca, Villa Regina, Río Colorado, Las Grutas, Los Menucos y General Godoy.
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